Tiéntame Satanás

02/08/2011 7:01 am

Terminó mi segunda visita a Las Vegas. No me puedo quejar, vengo entera y mi deuda con Amex se liquida solo con comer unos meses Maruchans. Diario.

A Vegas nunca se le puede perder el miedo. No tengo ni tantita duda de por qué le dicen Sin City. Te pone todos los pecados capitales en bandeja de plata y hasta te hace sentir que están bien.

Puedo decir que éste viaje me sirvió para conocerme mucho. Soy peligrosa. Tengo un problema con el shopping y con el juego. En el primero firmé mucho más de lo que me tenía presupuestado… en el segundo por suerte corrí con suerte (valga la redundancia) y salí tablas. Aprendí sobre mi visceralidad. Aprendí que no existe el “window shopping”, que si juego no tomo y que la palabra All-In no la puedo decir jamás.

No estoy ni cerca de ser experta, pero para efectos de este blog, espero les sirva mi reseña.

PUNTOS DE CUIDADO:

1. El hotel y el avión es lo de menos. Generalmente planeamos un viaje considerando que teniendo esas 2 cosas, ya sólo faltan las comidas. Acá no aplica. El hotel y el avión son gangas, preocúpate por lo que se gasta allá.

¿Cómo lidiar con esto?: Presupuesto diario. Uno para comidas, otro para diversion (shows o apuestas) y otro para shopping. A esa suma agrégale un 25% de colchón.

2. Excesos. El secreto mejor guardado que se tiene Dios es que el infierno en realidad se llama Las Vegas. Es un Disneylandia para adultos. Ahí están todos los pecados y todos los pecadores. Hoteles con sabanas de billones de hilos. Restaurantes con más estrellas que una noche en provincia. Shows. Apuestas. Alcohol. Sexo. Drogas. Rock N’ Roll.

¿Cómo lidiar con esto?: no se puede, ríndete. A eso vas. Si no mejor vete a San Antonio de shopping o al Caliente a apostar. Prepárate mentalmente para engordar, desajustar tus horarios y regresar con deudas y crudas morales.

3. Esposas tontas. En realidad a ellas no las ves, pero sí a sus maridos que se dedican a portarse fatal. Estas esposas son tan tontas que no les atornillan el anillo al dedo. Son tan tontas que seguro negociaron el permiso a cambio de una bolsa. Después de ver lo que vi éste fin, el concepto de “viaje solo a las Vegas” estará dentro de las cláusulas de cosas no negociables. No existe el guey que no pinta cuerno, y si sí, es porque o es muy tonto o va con poco presupuesto.

¿Cómo lidiar con esto?: generalmente los encuentras borrachos en las tiendas o se sientan en la mesa en la que estas jugando. Los Mexicanos son tan tontos que se le acercan a las Mexicanas. Si son grandes, pregunta directo “cuantos hijos tienes” así evitas que nieguen a la esposa y de inmediato pones tu barda. Sobra decir que portarse turbo mamona es elemental.

4. Mujeres. Lo mejor que puedes hacer es ir en un grupo grande de mujeres. Es EL lugar para ir con tus amigas. A menos de que lleves papá o esposo consentidor y dispuesto a regalarte todas las tiendas, nomás serán estorbos. En plan de puras chavas los antros se pelean por ver quién te mete gratis o quién te regala drinks. Si van disfrazadas o vestidas todas iguales, mejor.

¿Cómo lidiar con esto?: Aprovecha PERO conoce tus límites. A los antros sácales todo… covers, drinks, mesas. Adentro cuídate por eso de los hombres pecadores.

Bueno pues me subo a mi avión.

Gracias por leer las Pawiaventuras.

Deja un comentario

comentarios