Navidad en Panamá

12/24/2012 9:42 am

Mi calle en Panamá es la de una sinagoga, así que el único adornito es una estrella de David. Hace calor del que pica -hoy a las 6am ya estábamos a 30 grados. No escuché villancicos, ni probé ponche ni le pegué a alguna piñata. Ni hablar de cenar romeritos, bacalao, vestirse elegante o poner arbolito con regalos. No siento como que sea Navidad.

Supongo que lo que me hace falta es la otra parte de mi familia. Y México. Mi papá. El frío. Las anécdotas de que Santa nunca le trajo una bici… y aún así siempre tiene regalos para todos y él no quiere más que cartas y fotos. Extraño los tíos, los primos y a mis hermanas. Sus risas y el poder platicar con ellas algunas veces como si ya fueran grandotas y otras varias como si yo fuera chiquita.  Las sesiones interminables de fotos haciendo cuanta cara se nos ocurría hasta que alguna se enojaba y ponia cara de fuchi. Dormir con ellos y que me despertaran tempranito para bajar al árbol. Pasar todo el 25 en pijama jugando, aunque en realidad fuera sólo Iker quién jugaba y las hermanas echándole porras.

Cuando uno es hijo de papás divorciados le toca escoger con quién pasar éstas fechas. Como si un papá fuera más importante que el otro o a uno se le quisiera más. Me molesta eso. A todos los que nos ha tocado vivir esto sabemos que no es así. Me gustaría en verdad poderme dividir en 2 -se lo pedí muchas veces a Santa.

Mi mami sólo me tiene a mi. Así que la decisión esta casi siempre ya tomada. Al ser sólo 2 hay poquitos festejos pero MUCHO agradecimiento: Por estar juntas. Por su salud. Por las sonrisas. Por todo lo que con su enfermedad hemos aprendido. Por lo vivido y lo avanzado.

Y como dice ella, ya llegará el día en el que muchos nietos con manitas pegajosas y caritas de sorpresa nos hagan vivir de nuevo la Navidad en grande.

Deja un comentario

comentarios