I get by with a little help from my friends

02/25/2010 6:09 pm

Casi dos semanas de cambiar el gym a las mañanas. Todavía no puedo decir que es cambio de hábito porque se supone que son veintitantos días para que algo se te haga costumbre… pero ahí voy. Lo que MAS trabajo me cuesta es la despertada. De plano solita no puedo. Si no fuera porque a diario me despiertan mis amigos, no se ni cómo le haría. Creo que soy inmune al despertador. De verdad… lo escucho, lo apago, me vuelvo a dormir y ni cuenta me doy! Así que el recibir un mensajito de alguien echándome porras y buena vibra para abrir el ojo se siente RE bonito. No sólo es el sonido distinto del celular, sino que lo más importante es el saber que hay alguien acordándose de mí y queriendo que le eche ganas. GUAU. Gracias a esas personitas que me han despertado; habiendo lidiado con eso, ya todo lo que sigue es maravilloso!

Un poquito dormida me visto, voy por un desayuno rápido y termino de despertar con el friito de camino al gimnasio. Ya en este punto, no sólo la despertada es nueva, sino también el desayunar y salir de mi casa sin luz. Me da tiempo perfecto de hacer una hora y media de ejercicio mientras veo las noticias y de ahí correr a mi casa a bañarme. (Los primeros días traté de bañarme ahí, pero la enorme cantidad de señoras que van en la mañana combinada con mi escasez de tiempo y pudor extremo no lo permitieron.) Regreso a mi casa un par de minutos antes de la hora en la que me despertaba ‘antes’, y eso combinado a que estoy más despierta y de buenas, me hacen la mañana muy feliz!!!

El resto del día marcha más o menos igual hasta que termino de trabajar. Llevaba mucho tiempo acostumbrada a salir de la oficina y de ahí irme al gimnasio. Así que como de todos modos no iba a hacer otra cosa más que ir al gimnasio, me quedaba bien tarde en la oficina. Dejaba un día a la semana por si salía algún plan y rechazaba todos los demás. Así que ahora con éste cambio, me topo con que tengo más horas para mí! Para ir al súper, al cine, con una amiga, a un date, ver alguna serie, hacer galletas o rascarme la panza…es tiempo para mí! Estoy que no me la creo. Disfrutándolo como niña chiquita. No entiendo por qué había caído en el hábito de sólo vivir mi vida los fines de semana, pero me da gusto que eso ya cambió. Eso sí… el búho que era antes ya pasó a mejor vida. Ahora sí como Cenicienta me voy a dormir todos los días antes de las 12.

Deja un comentario

comentarios