desafiando a la monotonía

03/13/2011 11:30 pm

Otra semanita más en Panamá. Tres días MUY intensos de chamba, cuatro muy ricos de fiesta, relaje y comedera. También un diá me entró el down, ese del que me platicaron en el curso antes de venirme. Ese que te hace dudar el estar aquí y el extrañar “lo que dejaste”. He encontrado muy buenos amigos. Me escucharon, me terapearon y lo curamos con tequila.

Los días pasan y yo me vuelvo más vieja. Pero también más contenta. Estoy aprendiendo muchísimo: de la gente, de la vida, de la comida, de los amigos, de las intenciones, de las relaciones…

Después de 12 años, volví a patinar!… Como muchas de las ideas que se me meten a la cabeza, salió de un libro. Estoy leyendo Slam, de Nick Hornby. El protagonista patina (en patineta) y habla sobre como este tipo de deportes son increíbles en las ciudades de concreto, en su caso Londres. Automáticamente pensé en Panamá. Le agarré bien y Dominga también. La nena corre y corre mucho, me aguanta el paso perfecto y ya hasta me sigue sin correa.

Hubo festival de sabores en mi cocina, con pasta hecha en casa. Me están enseñando a cocinar, empezando por lavar los champiñones. Adoro tener gente aquí y escuchar música. Me gusta que Dominga sea parte de lo que vivo y mi casa sea el escenario de mis recuerdos.

Me falta ir a la playa. Me falta conocer más lugares. Desastres naturales (y no naturales) como los que pasaron ésta semana me hacen siempre reflexionar y recordar que no puedo dejar nada para mañana. Sólo los mails aburridos.

Curiosamente estos días descubrí a Shugo Tokumaru, se los comparto:

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